Los vientos pueden ser peligrosos en las tareas de las grúas móviles, por lo cual los operadores deben determinar qué tipo de vientos soplan, si son sostenidos o rachas.

Si hay una tormenta con fuertes ráfagas de vientos, la mejor decisión sería suspender el trabajo por un día.

Los vientos de alta velocidad son extremadamente peligrosos y las cargas podrían salir volando de las grúas, porque el peso se distribuiría de manera desigual.

En otros casos, la grúa podría volcarse, lo que generaría que las personas o los edificios cercanos sufran graves daños.

Hay otros casos donde hay vientos ligeros sostenidos, donde pueden existir las condiciones para seguir trabajando.

La mayoría de las grúas móviles están diseñadas para mantenerse firme contra vientos de hasta 35 a 50 Km/h, pero según el tipo de grúa móvil que se use, la tolerancia a la velocidad del viento puede variar.

Siempre es necesario tener en consideración las medidas de seguridad contra los vientos, para que las tareas en las grúas móviles no tengan ningún percance.